02/10

.    portada    .    quiénes somos    .    escriba en Vértigo    .    contáctenos    .
 
la página
de las críticas
Las de
ESTRENO

Invictus
Invictus de Clint Eastwood:
Si toda estrategia es, a fin de cuentas, un relato, depende, para su éxito, de premisas bien formuladas y claridad en su desarrollo. En la primera secuencia, se nos revela el alma de un país fracturado. Un grupo de afrikaaners juega el deporte de los blancos, el rugby. La cámara se mueve a la izquierda para revelar cómo del otro lado, unos jóvenes negros hacen lo propio con su juego: el fútbol (El fútbol, se nos dirá, "es un juego de caballeros jugado por malandros y el rugby es un juego de malandros jugado por caballeros"). Por la calle que los divide pasa la comitiva de Nelson Mandela (recién salido de 27 años en prisión y candidato de las primeras elecciones libres en Sudáfrica). Los primeros lo desprecian, los segundos le dan vivas - Héctor Concari, Tal Cual
Ver más / Comentar

Trailer de Invictus

Invictus de Clint Eastwood:
Este no es el terreno del gran Clint Eastwood y la distancia de "Invictus" con sus mejores películas y no digamos con sus obras maestras, es notoria. La historia se basa en hechos reales que culminan con el Mundial de Rugby de 1995 de Sudáfrica, donde se encuentran los protagonistas de la historia, el Presidente Nelson Mandela (Morgan Freeman), que después de abolido el apartheid y recién elegido, necesita un símbolo de la unión de Sudáfrica y lo encuentra en la selección nacional: los Springboks - Antonio Martínez, El Mercurio
Ver más / Comentar

Invictus de Clint Eastwood:
La historia de un país dividido que encuentra en el deporte la vía para su reunificación, para la unidad, puede resultar harto vista para cualquier ávido consumidor de películas.

Sin embargo, ante la realidad que vive Venezuela ­un país donde el Presidente de la República llama "escuálidos" a una parte de la población que no aprueba su gestión como funcionario público; donde constantemente se establecen maniqueas diferencias entre ricos malos y pobres buenos; y, en fin, un país escindido por la política­, es casi imposible que Invic- tus, lo nuevo de Clint Eastwood, no se transforme en una contundente y dolorosa interpelación para quienes habitamos aquí.

Juan Antonio González, El Nacional
Ver más / Comentar

Tierra de zombies de Ruben Fleischer:
Tras el éxito de Muertos de risa (Shaun of the Dead), de Edgar Wright, llega otra muy simpática mixtura entre la comedia negra y el terror gore sobre la guerra contra los zombies con una estética apocalíptica que remite de forma inevitable a la saga de Exterminio, al cine de George A. Romero y a los primeros films de Peter Jackson.

Esta opera prima de Ruben Fleischer, de todas formas, se permite jugar con casi todos los géneros: es también una road-movie, una película de iniciación amorosa juvenil a-la-Judd Apatow, un western, un film pop que utiliza unos subtítulos gigantes como metalenguaje, guiño cómplice y apuesta humorística, y una reivindicación de la cinefilia videoclubística de los años '80 con un homenaje a Los cazafantasmas y un impagable cameo del genial Bill Murray. Cabe decir, entonces, que en los menos de 90 minutos del film (que incluye un desenlace a todo trapo en un parque de diversiones) casi todas las búsquedas llegan a buen puerto, aun con sus esperables desniveles y excesos - Diego Batlle, Otros Cines
Ver más / Comentar

Trailer de Zombieland

Tierra de zombies de Ruben Fleischer:
Has recorrido un largo camino, zombi. Desde que George A. Romero rebautizara con nuevos pelos y señales a los undead con su seminal La noche de los muertos vivos (1968), una parte del cine de terror dejó de ser lo que era. De un tiempo a esta parte, las secuelas –tanto originales como apócrifas–, parodias, robos y homenajes se cuentan por docenas. El mismo Romero recibió luz verde para continuar su inextinguible saga con tres nuevas entregas (la última de las cuales, Survival of the Dead, todavía no tiene fecha de estreno en la Argentina) merced, en gran medida, al éxito del remake de unos de sus films. Si los muertos están más vivos que nunca, Tierra de zombies vuelve a confirmar que la imagen apocalíptica de un planeta Tierra dominado por criaturas antropófagas puede ser excusa tanto para el susto como para la comedia más visceral... esto último nunca mejor dicho. El título original, Zombieland, da más pistas sobre el tono burlón, con aroma y color a parque de atracciones, que tiñe la ópera prima de Ruben Fleischer.
Diego Brodersen, Página/12
Ver más / Comentar

Nine de Rob Marshall:
Algo pasa con Nine que resulta difícil identificar a primera vista. El nuevo trabajo de Rob Marshall —realizador de la oscarizada Chicago y de la mediocre Memorias de una geisha— posee un guión firmado por Michael Tolkin —colaborador de Robert Altman— y por el ya fallecido guionista y director Anthony Minghella —El paciente inglés y El talentoso señor Ripley— que es bastante fiel al libreto de Arthur Kopit para el musical de Broadway del mismo título. Éste a su vez se fundamenta en 8 y ½ (1963), legendaria obra de Federico Fellini que lo consagró mundialmente al ganar el Oscar como film no hablado en inglés y considerada una pieza maestra. Marshall contó con la magnifica fotografía de Dion Beebe y con el eficaz montaje de Claire Simpson y Wyatt Smith. Él mismo se encargó de una coreografía muy bien estructurada. Además, se dio el lujo de reunir a un grupo de seis intérpretes ganadores del Oscar como los ingleses Daniel Day-Lewis y Judi Dench, la francesa Marion Cotillard, la española Penélope Cruz, la australiana Nicole Kidman y la italiana Sofia Loren. Sin embargo, la película funciona a medias y no termina de convencer. ¿En qué falla Nine? En la falta de un cineasta que imponga su propio sello creativo - Alfonso Molina, Ideas de Babel
Ver más / Comentar

Trailer de Nine



Nine
de Rob Marshall:

Dos horas de película y apenas un par de fotos. Con los avances alcanzaba para imaginárselo: Nine es un apilamiento de calamidades que ni siquiera se salva por aquello que suele salvar a algunas de las películas más ignominiosas –algo que es y ha sido desde los inicios toda una razón en sí misma para ver películas–: su pelotón de actrices buenas, de chicas lindas, de mujeres magnéticas. Nine, película basada en un musical inspirado en una película, llega promocionada por sus mujeres, las que acosan y hostigan desde la intimidad o el más allá a Guido, el protagonista en pleno y doloroso bloqueo creativo. La lista es heterogénea pero imposible de pasar por alto: Nicole Kidman, Kate Hudson, Marion Cotillard, Fergie, Penélope Cruz, Sophia Loren, Judi Dench. Incluso la enumeración de las que no fueron es potente: el papel de Kidman iba a ser originalmente para Catherine Zeta Jones, y se pensó para su reemplazo en Amy Adams, Gwyneth Paltrow, Anne Hathaway, Juliette Binoche, Demi Moore. Mariano Kairuz, Página/12
Ver más / Comentar

Nine de Rob Marshall:
Estoy casi seguro de que debería empezar este análisis haciendo alusión al prestigiosísimo filme que se encuentra en la génesis de este musical: Fellini, ocho y medio (, Federico Fellini; Italia-Francia, 1963). Pero, a costa de pecar de una heterodoxia imperdonable para el talibanismo intelectual, no lo haré; primero, porque es una película hacia la que no profeso especial admiración y, segundo, porque los objetivos de ambas son diametralmente opuestos.

Y esta segunda razón (los objetivos) es la que tanto me hace preguntarme qué criterios se emplean a veces para enjuiciar un trabajo artístico, en ocasiones absurdamente alejados del contexto; los objetivos de cada filme son tan diferentes que aplicar los mismos principios críticos a unos que a otros, la misma metodología de análisis, el mismo dogma, puede resultar a veces realmente grotesco. No sé muy bien qué esperaban algunos de Nine, ¿quizá una reflexión nihilista sobre la angustia de la creación, heredera de Ingmar Bergman? Es una opción aunque, claro, sería como mirar con los mismos ojos las Variaciones Goldberg de Johann Sebastian Bach y Bad Romance, de Lady Gaga.
Enrique Pérez Romero, Miradas de Cine
Ver más / Comentar

Astroboy de David Bowers:
Para los adultos que todavía recuerdan la emoción de ver volar al niño robot de ojos enormes y corazón aun más grande, la satisfacción de ver la nueva versión de Astroboy durará pocos minutos. Aquí poco queda de la serie de los años sesenta, una de las piedras fundacionales de la obsesión de Occidente por el arte del manga y el animé. Realizada por un director inglés, David Bowers ( Lo que el agua se llevó ), la película es un pastiche de referencias cinematográficas y literarias que en su profusión distraen a los chicos y no logran el objetivo de divertir a los adultos.
Natalia Trzenko, La Nación
Ver más / Comentar

Trailer de Astroboy


 
Festín de la
CARTELERA
Avatar

Amor sin escalas de Jason Reitman:
La problemática social real del desempleo se hace presente en Amor sin escalas (Up in the Air, 2009) como algo visto desde muy arriba en el aire, a través de las ventanas de un avión. Ocurre en las entrevistas a gente que de verdad perdió su trabajo que el realizador, Jason Reitman, introdujo en la historia de ficción de la película. Algo similar sucede con la canción homónima que forma parte de la banda sonora: el compositor había quedado sin trabajo y, al enterarse de que Reitman estaba haciendo una película sobre el tema, le envió un casete al director.

La cinta vuela de la comedia social a la comedia romántica sin otras escalas en lo que muchos padecen por la crisis económica, y no solamente en Estados Unidos. El protagonista, Ryan Bingham (George Clooney), trabaja para una firma que se encarga de llevar a la práctica la reducción de personal de otras compañías, y el dueño de la empresa, Craig Gregory (Jason Bateman), celebra que por la mala situación los despidos estén en los planes de varias empresas. Pero aparte de lo que los entrevistados dicen acerca de los problemas que afrontan con la cesantía, del dato de que una mujer despedida que amenaza con suicidarse realmente se quita la vida y la imposibilidad de hacer un viaje de luna de miel de la hermana del protagonista porque el dinero no les alcanza, la difícil situación social del país no es representada en la película. Imágenes típicas de aquello a lo que conduce el desempleo, como los desalojos, la enfermedad sin dinero para el tratamiento y la deserción escolar no aparecen en el filme.

Lo social en Amor sin escalas consiste en ocuparse de aquellos que hacen el trabajo sucio para las empresas, como lo hizo Reitman también en su opera prima, Gracias por fumar (Thank You for Smoking, 2005), cuyo protagonista es un hombre que hace lobby para las tabacaleras. Bingham y Nick Naylor, el personaje principal de la otra película, tienen en común, además, que son profesionales cuya eficiencia se basa en que se consideran desligados de cuestiones morales. “Michael Jordan juega basquetbol, Charles Mason mata gente, yo hablo. Todo el mundo tiene un talento”, dice Naylor - Pablo Gamba
Ver más

Trailer de Amor sin escalas

Amor sin escalas de Jason Reitman:
A despecho del mal título que, como casi siempre ocurre, le pusieron en español, esta película poco tiene que ver con el amor. Más bien el desamor y sus sustitutos son los asuntos que jalonan esta historia, la cual en el fondo está hablando de las relaciones personales en la sociedad moderna y, específicamente, con referencia al mundo laboral. Estos asuntos complicados y profundos, sin embargo, son abordados sin ostentación ni estruendosos dramas, todo lo contrario, el desenfado y la sutileza son las armas usadas por este joven director que, gracias a esto, ya se ha forjado una buena reputación.
Oswaldo Osorio, Cinéfagos
Ver más / Comentar

Amor sin escalas de Jason Reitman:
La globalización y el denostado mundo de los negocios han creado un nuevo "guerrero del camino" que viaja por los aeropuertos, armado de laptop e implementos para no morir de tedio y stress. El viajero que de ello resulta es un habitante de un "no espacio" impersonal, gélido, que combina la frivolidad del centro comercial con la funcionalidad de una línea de montaje. Un territorio peligroso y asfixiante del cual sólo cabe defenderse con un arma: el ritual. Y un propósito, tan fútil como la actividad que lo genera: acumular el mayor número de millas posible, sólo porque sí. A este envoltorio se agrega la naturaleza sórdida del trabajo de George Clooney. Es un profesional de la racionalización corporativa, el tipo que se contrata para botar gente por cuenta de los jefes. Un trabajo de marras, por emplear una palabra con eme. Este entramado de vacío y perversión oculta una trama tenue, casi inexistente, cuyo mayor interés es despistar al espectador lanzándolo en direcciones contradictorias - Héctor Concari, Tal Cual
Ver más / Comentar

Sherlock Holmes de Guy Ritchie:
Sherlock Holmes dice lo siguiente en el filme El mastín de los Baskerville (The Hound of the Baskervilles, 1939): “Por esto muchos asesinatos no se resuelven. La gente se ciñe a los hechos, aunque no prueben nada. Si vamos más allá de los hechos y usamos nuestra imaginación como lo hace un criminal, podremos imaginar qué habrá pasado y actuar sobre esa base”. En esa faceta del detective más conocido del cine profundizó Guy Ritchie en Sherlock Holmes (2009), su relectura del personaje de Arthur Conan Doyle. El tema de la secta satánica que mueve los hilos del poder recuerda que Holmes es un detective que afronta misterios sobrenaturales, y los aclara no sólo con la ciencia y la deducción, como en los cuentos, sino figurándose los trucos que inventan los villanos para hacer que la gente crea que sus crímenes de este mundo son cosas del más allá. Usa la imaginación detectivesca para desenmascarar la imaginación criminal, como ocurre en el filme con lord Blackwood, que hace creer a sus acólitos que ha vuelto de la tumba y que mata por medio de poderes mágicos. Pablo Gamba
Ver más

Trailer de Sherlock Holmes

Son de la calle de Julio César Bolívar:
El tema de Son de la calle es una mina de oro: cómo la música y la juventud pueden unir a la gente de clases sociales y color de piel diferentes. Se desarrolla en los escenarios concretos urbanos del barrio y la urbanización, con personajes van de un ambiente social al otro, y da cuenta de las manifestaciones culturales en las que una parte de la juventud de hoy se identifica, como el hip hop, el reguetón y los parkours. Es una parte importante del arte juvenil del aquí y el ahora, aunque algunos consideren esa música como cosa de baja estofa. Si se la desprecia es quizás porque viene de abajo - Pablo Gamba
Ver más

Trailer de Son de la calle


Son de la calle de Julio César Bolívar:
Me habían pintado Son de la calle (del director Julio César Bolívar) como una película venezolana que estimulaba la unidad de todas las tribus urbanas de Caracas, una premisa indudablemente más interesante que la que vi plasmada en una pantalla del Unicentro El Marqués, rodeado de muchachitas petareñas que sacaron su mejor pinta del clóset para tropezarse entre risitas en los escalones de la sala, mientras bajaban cada 15 minutos al baño o a quién sabe dónde, y casi se perdían la escena de sexo en la que era difícil mensurar quién tenía más centímetros cúbicos de pecho: Paula Bevilacqua o el "Chino".
Alexis Correia, El Nacional
Ver más / Comentar

Son de la calle de Julio César Bolívar:
Sucede en cualquier urbe de América Latina. Cada cual tiene algo que arriesgar así como cada cual tiene algo que demostrar. Lo importante es tener un sueño y seguirlo, aunque nadie garantice que se alcance. Se trata de una historia una historia de amor interclasista, con sus gestos y sus palabras que van del desencuentro a la convivencia. Un muchacho de clase acomodada y una chica de barrio popular. Detrás de cada uno se halla una realidad específica y una expresión musical particular. Porque, en el fondo, el gran soporte creativo de Son de la calle radica en la música urbana contemporánea y en sus múltiples vertientes sociales. La ópera prima de Julio César Bolívar reencuentra la estructura de Romeo y Julieta en el marco del subdesarrollo de nuestras ciudades a través de una narrativa eminentemente musical. Una obra misteriosamente interesante que abre unas puertas que habían permanecido cerradas.
Alfonso Molina, Ideas de Babel
Ver más / Comentar

Avatar de James Cameron:
La rimbombancia con la que ha sido lanzada Avatar (2009), acorde con lo que requiere la recuperación de la inversión –monto incognoscible que el New York Times calcula en 500 millones de dólares, incluido el mercadeo–, ha convertido en tema de discusión el posible paralelismo entre el filme de James Cameron y La guerra de las galaxias (Star Wars, 1977), en lo que respecta a su posibilidad de expandir lo que la gente entiende por espectáculo cinematográfico, apoyado en la tecnología de exhibición en 3D. Aparte de eso está la posible trascendencia de la cinta como una crítica del daño ambiental ocasionado por el desarrollo industrial y, sobre todo, de la destrucción de pueblos y culturas por el afán de apoderarse de materias primas. Pero quizás las críticas más contundentes que pueden hacerse a Avatar son las que la película se hace a sí misma, a través de sus incongruencias y contradicciones. Es la autoironía de un filme de ciencia ficción al que su importancia económica y el tema invitan a considerar con seriedad -
Robert Gómez, El Universal
Ver más / Comentar

Trailer de Avatar

Avatar de James Cameron:
Doce años después de su impacto mundial, muchos siguen pensando que Titanic (1997) de James Cameron solo es una mano sobre un cristal y un gran témpano en medio. Lo cierto es que -y no necesariamente por todos los millones ganados y estatuillas conquistadas-, Titanic es una gran película. Por supuesto, mientras te haces viejo te das cuenta de que no es una obra maestra, pero es un fantástico espec- táculo cinematográfico, un melodrama dosificado y una tragedia de proporciones mayúsculas. Bien actuada, mejor dirigida y magistralmente producida. Todo ello en un proyecto riesgoso, tanto que el sudor frío permaneció en las sienes de sus responsables hasta las nominaciones del Globo de Oro de entonces.
Alfredo Roffé, El Dedo en el Ojo, Últimas Noticias
Comentar

Avatar de James Cameron:
En 1997 Cameron dirigió Titanic, la película que más dinero ha producido en la historia del cine. Avatar es su primera película de ficción después de Titanic y ha sido un tremendo éxito de público, también aclamada por la crítica mundial. Se trata de una gran superproducción que ha introducido importantes novedades tecnológicas y que, en verdad, destaca sobre la media del género. Es una historia simple y muchas veces contada. Los codiciosos terrestres invaden un lejano planeta donde viven los Na Vi, hombres con cola y piel azulada, pacíficos, sabios, en maravilloso equilibrio físico y espiritual con la naturaleza. Un terrestre se integra a los Na Vi y los conduce a la victoria en la guerra contra la gran tecnología militar de los invasores. Muy bien por la defensa de la naturaleza, del equilibrio y la antigua sabiduría primitiva como paradigmas. Mal por ser un tanto neocolonialista ya que el líder de los débiles nativos es un terrestre y que, además, naturalmente, conquista a la bella princesa Na Vi. Las tramas y los conflictos son simples, elementales, pero correctos y verosímiles. Lo notable es la soberbia imaginería creada en el filme. Verdadera ciencia ficción donde no existe nada sobrenatural y lo fantástico resulta aceptable para un espectador humanista. La fauna, la geología, la flora de Pandora son sorprendentes, atractivas, asimilables, muestra de ingenio y sensibilidad creadora. Los nativos, diferentes y extraños, son muy cercanos a los hombres y sus valores son acertadamente, para el espectáculo, universales. Hay una versión en 3D.
Alfredo Roffé, El Dedo en el Ojo, Últimas Noticias
Comentar

Estrenos en
LATINOAMÉRICA

Excursiones

Andrés no quiere dormir la siesta de Daniel Bustamante:
Andrés, un niño de 8 años, pierde a su madre en un accidente y su vida sufrirá un rudo golpe de alcances que ni él mismo puede anticipar. El escenario es la ciudad de Santa Fe, hacia fines de la década del setenta, en un barrio en el que todo es amable y apacible aunque sólo en la superficie, ya que todos conocen que allí, junto al baldío en el que los pequeños juegan al fútbol, funciona un centro de detención clandestino.  
Adolfo C. Martínez, La Nación
Ver más

Andrés no quiere dormir la siesta de Daniel Bustamante:
Entre los pliegues de la ópera prima de Daniel Bustamante –uno de los cortometrajistas responsables de la cuarta edición de las Historias Breves– se esconde una película interesante y provocadora que pudo haberlo sido mucho más. No es que Andrés no quiere dormir la siesta carezca de virtudes, pero el producto resultante se hamaca entre dos puntos opuestos, el de la alegoría política y una vertiente melancólica del drama costumbrista, en una apuesta que se aleja progresivamente de la complejidad y la ambigüedad para arroparse finalmente en la afectación discursiva.  
Diego Brodersen, Página/12
Ver más

Ártico de Santiago Loza:
Imaginen una mixtura entre la puesta en escena urgente de El asaltante, de Pablo Fendrik; y el minimalismo descriptivo del cine de Lisandro Alonso (La libertad y Los muertos) y tendrán una idea (sólo aproximada) de por dónde transita este tercer largometraje de Loza.  
Diego Batlle, Otros Cines
Ver más

Só dez por cento é mentira
de Pedro Cezar:
El crítico y realizador Jean-Pierre Comolli quedaría feliz al ver So dez por cento é mentira. Al final, el director Pedro Cezar da una clase de cómo tratar y construir, junto con su personaje, la mise en scène de un documental  
Heitor Augusto, Cineclick
Ver más

Copacabana
de Martin Rejtman:
En su debut en el documental, Martín Rejtman confirma su estatus de referente ineludible del cine argentino. En este trabajo -un "encargo" del canal de cable porteño Ciudad Abierto durante su etapa "progresista", que luego prácticamente ninguneó su promoción- el director de Rapado, Silvia Prieto y Los guantes mágicos registró las celebraciones del evento más importante de la comunidad boliviana en nuestro país: la fiesta patronal de Nuestra Señora de Copacabana que se realiza todos los años durante dos domingos de octubre.  
Diego Batlle, Otros Cines
Ver más

La Tigra, Chaco
de Federico Godfried
y Juan Sasiaín:
En una de las primeras imágenes de este film, la cámara hace un paneo lento, a la velocidad necesaria para que el espectador pueda leer el cartel que marca la entrada al espacio escénico y al pueblo en que transcurrirá la historia. "La Tigra, rugir del Chaco", dice sobre el arco de ingreso del lugar al que regresará Esteban (Ezequiel Tronconi) en busca de su padre. Claro que ni el nombre del paraje ni su slogan tienen, en apariencia, demasiado que ver con sus calles más que tranquilas, donde hasta el sonido de los pájaros se escuchan al mínimo.  
Natalia Trzenko, La Nación
Ver más

Excursiones
de Ezequiel Acuña:
François Truffaut confió alguna vez su método para no repetirse: filmar cada película en contra de la anterior. A la luz de su carrera hasta la fecha, parecería que Ezequiel Acuña (Buenos Aires, 1976) comparte ese secreto. Sin parecer del todo convencido, el monosilábico protagonista de Nadar solo (2003) emprendía un viaje en busca del hermano mayor, y en el camino era asistido por su mejor, tal vez único amigo. Frente a ese lánguido solipsismo en blanco y negro, Como un avión estrellado (2005) daba la impresión de ser un mundo entero abriéndose de golpe, en todas direcciones. Presentada, fuera de competencia, en el Bafici 2009, Excursiones plantea un nuevo regreso y una nueva ruptura. Regreso de Acuña a uno de sus cortos iniciales, ruptura del tono entre tristón y abrumado de los largos anteriores. El resultado es una sátira disfuncional, tan poco previsible desde la obra previa del realizador como infrecuente para el cine argentino.  
Horacio Bernades, Página/12
Ver más

Excursiones
de Ezequiel Acuña:
Para su tercer largometraje -luego de Nadar solo y Como un avión estrellado- Ezequiel Acuña regresó a su propia historia artística para ahondar en el pasado -y en el presente, claro- de los personajes de su corto Rocío (1999) interpretados por los mismos actores (Alberto Rojas Apel, su habitual coguionista, y Matías Castelli).  
Diego Batlle, Otros Cines
Ver más

Excursiones
de Ezequiel Acuña:
Las películas de Ezequiel Acuña están sembradas de momentos donde la trama se diluye detrás de unas secuencias de puro movimiento. Siempre hay un cúmulo de agua cerca, un mar o un río donde la mirada de los protagonistas se hunde buscando algo, mientras la cámara flota muy liviana, como movida por alguna canción melancólica y pop.  
Mercedes Halfon, Radar, Página/12
Ver más

Lula, o filho do Brasil
de Fabio Barreto:
La película Lula, o filho de Brasil viene ligada a un discurso extrafilme explícito en el título: el de que la historia es la de un hijo del Brasil, un hombre común, que podría ser la historia de cualquier brasileño.  
Francis Vogner dos Reis, Cinética
Ver más

Lula, o filho do Brasil
de Fabio Barreto:
Para ser justo consigo, Lula, o filho do Brasil debería ser rebautizado Dona Lundu, uma mae do Brasil, tamaña es la importancia de la madre de Lula en el filme. Interpretado por Gloria Pires, el personaje es una de las pocas cosas realmente interesantes en la biopic del presidente.  
Heitor Augusto, Cineclick
Ver más

 


Máster en critica cinematografica
.    portada    .    noticias    .    artículos    .    criticas    .    imágenes en línea    .
Copyright © 2007. REVISTA VERTIGO. Caracas. Venezuela. Producido por: Seventeen Design